Reforma histórica del acceso al cannabis en EE. UU.
La reciente decisión del presidente Donald Trump de firmar una orden ejecutiva representa un cambio significativo en la política antidroga de Estados Unidos, ampliando el acceso al cannabis. Aunque el uso recreativo seguirá siendo ilegal a nivel federal, esta medida permitirá un mayor estudio de sus beneficios potenciales.
Reclasificación del cannabis
La orden ejecutiva instruye a la fiscal general a reclasificar el cannabis, moviéndolo de la Lista I a la Lista III. Esto significa que el cannabis se ubicará en la misma categoría que medicamentos como el Tylenol con codeína. Si bien aún será ilegal a nivel federal, esta nueva clasificación facilitará la investigación sobre sus usos terapéuticos.
Se debe destacar que los narcóticos de la Lista III, como la ketamina y los esteroides anabólicos, tienen un “potencial de moderado a bajo de dependencia física y psicológica” según la Agencia Antidrogas de Estados Unidos. Esta reclasificación trae además implicaciones fiscales para los dispensarios de cannabis, quienes ahora podrán aplicar deducciones fiscales anteriormente prohibidas.
Acceso al CBD
Además del cambio en la clasificación del cannabis, Trump ha ordenado que se colabore con el Congreso para facilitar el acceso al cannabidiol (CBD) para algunos beneficiarios de Medicaid. Con esto, se prevé que aquellos que necesiten CBD por recomendación médica puedan obtenerlo sin coste alguno.
Las autoridades de salud también tendrán la tarea de desarrollar métodos para analizar los beneficios y riesgos del CBD para la salud. Un alto funcionario del gobierno describió esta medida como una “acción de sentido común” que permitirá un mejor entendimiento y estudio del cannabis y sus derivados.
Contexto legal y antecedentes
En años recientes, la mayoría de los estados en EE. UU. han aprobado el cannabis para usos médicos, y casi la mitad lo han legalizado para uso recreativo. Sin embargo, desde 1971, el cannabis ha sido considerado una droga de la Lista I, lo cual implica que no se reconoce su uso médico y se considera con alto potencial de abuso.
La administración anterior también propuso una reclasificación similar, pero se encontró con obstáculos administrativos. Trump ha reiterado su deseo de reformar la política sobre el cannabis, señalando que es tiempo de acabar con las detenciones por el uso de pequeñas cantidades de marihuana.
Reacciones a la medida
A pesar de los avances, la orden de reclasificación ha recibido críticas de parte de algunos legisladores republicanos. Un grupo de 22 senadores ha expresado su preocupación de que legalizar el cannabis afectaría negativamente a la economía y la salud pública. Argumentan que el consumo de marihuana puede estar relacionado con problemas de salud como alteraciones del juicio.
Por otro lado, una encuesta de Gallup ha revelado que la mayoría de los estadounidenses apoya la legalización de la marihuana, aunque el apoyo ha mostrado una ligera caída en comparación con años previos.
Conclusión
La reforma en el acceso al cannabis y al CBD promete ser un paso clave hacia una comprensión más amplia y científica de sus usos. A medida que se implementen estas medidas, será interesante observar cómo evolucionan las políticas sobre el cannabis a nivel federal y su aceptación en la sociedad.
- La orden ejecutiva de Trump busca reclasificar el cannabis, facilitando la investigación sobre sus beneficios.
- El acceso al CBD se ampliará para algunos beneficiarios de Medicaid, respaldado por recomendaciones médicas.
- A pesar de resistencias, la mayoría de los estadounidenses apoya la legalización del cannabis.
- Las implicaciones fiscales de la nueva clasificación beneficiarán a los dispensarios de cannabis.

