El Hundimiento del Negra Francisca Duarte II: Una Tragedia en Alta Mar
El reciente hundimiento del Negra Francisca Duarte II ha conmocionado a la comunidad pesquera ecuatoriana. El 17 de marzo, en un día que parecía tranquilo, 16 pescadores ecuatorianos vivieron una experiencia desgarradora en medio del océano. Mientras regresaban a Manta tras dos semanas de trabajo, un ataque cambió el rumbo de sus vidas. En este artículo, exploraremos los detalles de este trágico evento, las implicaciones que tiene y las reacciones de las personas involucradas.
Un Día Cálido en el Mar
A la una y media de la tarde, los tripulantes del Negra Francisca Duarte II disfrutaban de un merecido descanso en la cubierta tras haber almorzado. Su capitán, Hernán Flores, estaba al mando cuando le alertaron sobre la presencia de drones cerca de la embarcación. Sin poder imaginar lo que estaba por suceder, Flores respondió: “Déjalos, que seguro están filmando”.
El Caos del Ataque
Todo cambió cuando una explosión sacudió la cabina. “Sentí algo caliente fluyendo detrás de mi cabeza”, recordó Flores, dándose cuenta de que estaba herido. Al salir de la cabina, encontró a sus compañeros en pánico, y el barco en llamas. Intentando contener el fuego, se produjeron más explosiones, haciendo que algunos de ellos cayeran al agua mientras intentaban escapar.
Evacuación y Confusión
Con gran dificultad, los pescadores se hicieron camino hacia las lanchas auxiliares. Flores observó un pequeño dron en la cubierta, indeciso entre agarrarlo u optar por la seguridad.
Encuentro Inesperado
Tras evacuar, los pescadores avistaron un barco azul que parecía ser un atunero. Sin embargo, al intentar acercarse, la embarcación comenzó a alejarse. Para empeorar la situación, un “miniavión” sobrevolaba la escena. “Estábamos asustados, ya veníamos aturdidos y pensé: aquí nos matan”, recordó uno de los pescadores.
Captura y Desconcierto
Al abordar el barco azul, fueron encarados por hombres armados que les ordenaron sentarse en la cubierta y les pusieron capuchas. Pasaron horas sin recibir información sobre su destino, esperando en condiciones precarias.
Entregados como “Náufragos”
Finalmente, los pescadores fueron entregados a los guardacostas de El Salvador, quienes se encargaron de su atención médica antes de regresar a Ecuador para intentar reanudarse a la normalidad.
¿Implica la CIA en estos Ataques?
Este evento ha suscitado comparaciones con otros ataques relacionados con la operación “Southern Spear” de EE.UU., dirigida hacia embarcaciones sospechosas de narcotráfico. Sin embargo, las autoridades estadounidenses han negado cualquier relación con el ataque al Negra Francisca Duarte II.
Patrones de Ataque
Billy Navarrete, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, señaló que muchos de los casos recientes siguen un patrón distintivo, lo que genera más dudas sobre la participación de fuerzas externas.
Interrogantes Persiste
Hernán Flores planteó una pregunta crucial: “¿Por qué nos atacaron?” Poco antes del ataque, su barco había sido revisado minuciosamente por la Guardia Costera de Ecuador. Esto dejó a los pescadores confundidos, ya que estaban en cumplimiento de todas las regulaciones y contaban con rastreadores satelitales.
Faltas de Comunica
Los tripulantes y sus familias han expresado su frustración ante la falta de apoyo de las autoridades ecuatorianas para investigar lo sucedido. A pesar de abrirse una investigación, aún no se han visto avances significativos, lo que deja en la incertidumbre a todos los afectados.
Conclusiones
El hundimiento del Negra Francisca Duarte II no solo es un trágico recordatorio de los peligros del mar, sino que también deja preguntas abiertas sobre la seguridad de los pescadores y las posibles implicaciones políticas detrás de estos ataques.
- El ataque al Negra Francisca Duarte II dejó a 16 pescadores en una situación crítica.
- Las autoridades estadounidenses niegan cualquier implicación en el ataque.
- Los afectados buscan respuestas mientras enfrentan una falta de apoyo gubernamental.
- La incertidumbre y el miedo entre los pescadores crecen a medida que surgen más preguntas sobre su seguridad.

